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Definición
Es un trastorno del oído interno que afecta el equilibrio y la
audición, caracterizado por una sensación anormal de movimiento
vértigo, mareo, pérdida de audición en uno o ambos oídos, y ruidos
o repiqueteo en el oído (tinnitus).
Causas, incidencia y factores de riesgo
Los
canales semicirculares (laberinto) llenos de líquido del oído
interno, junto con el octavo nervio craneal, controlan el equilibrio
y el sentido de orientación. La enfermedad de Ménière implica una
inflmación de la parte del canal (saco endolinfático) que controla
la filtración y excreción del líquido del canal semicircular.
Se
desconoce la causa exacta de la enfermedad de Ménière, aunque en
algunos casos, puede estar relacionada con infección del oído medio
(ottis media), sífilis o lesión de la cabeza. Otros factores de
riesgo son: enfermedad viral reciente, infección respiratoria,
estrés, fatiga, uso de drogas con o sin receta médica, incluyendo
aspirina, y antecedentes de alegias, tabaco y alcohol. Igualmente
puede haber implicación de factores genéticos.
Alrededor de 100.000 personas desarrollan la enfermedad de Ménière
cada año.
Síntomas
-
Sensación
anormal de movimiento de la persona o del ambiente (vértigo)
-
puede ser
episódica
-
durar
desde minutos hasta más de 8 horas
-
empeorar
con el movimiento brusco
-
Mareo
-
Pérdida de
audición en un oído
-
primero
los sonidos de baja frecuencia
-
cambios
en el alcance de pérdida de la audición
-
Ruidos o
repiqueteo en los oídos (tinnitus)
-
Náuseas,
vómitos
-
Sudoración,
puede ser excesiva
-
Movimientos
incontrolables del ojo
Signos y exámenes
El
examen neurológico puede indicar alteración del octavo nervio
craneal que puede incluir anomalías en la audición, equilibrio o
movimiento de los ojos.
Los
exámenes para diferenciar la enfermedad de Ménière de otras causas
de vértigo son:
-
TC de la
cabeza o IRM de la cabeza
-
Estimulación
calórica (exámenes de reflejos de los ojos). Los resultados
anormales indican la enfermedad de Ménière
-
Estudios de
potenciales evocados
-
Electronistagmografia
-
Audiología /
audiometría
Tratamiento
No se
conoce cura para la enfermedad de Ménière y el tratamiento se
orienta hacia el alivio de los síntomas (que tienden a ocurrir en
"ataques discretos") y la disminución de la presión dentro del saco
endolinfático.
Los
antihistamínicos, anticolinérgicos y diuréticos pueden disminuir la
presión endolinfática, ya que reducen la cantidad de líquido
endolinfático. Las recomendaciones incluyen una dieta baja en sal
para reducir la retención de líquido.
Los
síntomas como mareo, vértigo, náuseas y vómitos relacionados pueden
responder al uso de sedantes/hipnóticos, benzodiazepinas como el
diazepam y anti-eméticos. Los diuréticos pueden reducir la presión
endolinfática.
Si los
síntomas son severos y no responden a otro tratamiento, puede
requerirse de tratamiento quirúrgico en el laberinto, saco
endolinfático o nervio vestibular.
Se
deben evitar movimientos bruscos que puedan agravar los síntomas y
puede ser necesaria la ayuda para caminar debido a la pérdida del
equilibrio durante los ataques. Se debe reposar durante los
episodios severos y aumentar gradualmente la actividad. Durante los
episodios, se deben evitar las luces brillantes, la televisión y la
lectura que pueden empeorar los síntomas.
Es
necesario evitar actividades riesgosas tales como manejar, operar
maquinaria pesada, escalar y actividades similares, hasta una semana
después de la desaparición de los síntomas.
La
fisioterapia orientada hacia la aclimatación a varias posiciones
puede ayudar en la recuperación.
Expectativas (pronóstico)
El
resultado varía. Por lo general, la enfermedad de Ménière se puede
controlar con tratamiento y la recuperación puede ocurrir
espontáneamente; sin embargo, el trastorno también puede ser crónico
o discapacitante.
Complicaciones
Imposibilidad de caminar o desempeñarse debido al vértigo
incontrolable.
-
Pérdida de
audición en el lado afectado.
Situaciones que requieren asistencia médica
Se
debe buscar asistencia médica si se presentan síntomas de la
enfermedad de Ménière, como pérdida de audición, ruidos en los oídos
o vértigo o si éstos empeoran.
Prevención
No se
conoce una forma de prevención, pero el tratamiento oportuno de la
infección de oído y otros trastornos relacionados puede servir.
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